Se cita a la GARBO como coleccionista de pinturas y antigüedades. Bellezas, en su apartamento, que vivió hasta su muerte en 1990, cerca del EAST RIVER (450 East Fifty Second Street, New York) se admiraban desde que lo compró en 1953, cuando decidió por seguridad personal, mantener en secreto su residencia, lejos del asedio constante de admiradores y público en general.
Entre los casos extraordinarios de atracción de masas enigmáticamente, se cuenta el de GRETA, como estrella de cine, con su carrera iniciada a los 17 años en 1924, con la Saga COSTA BERLING dirigida por su Director favorito, MAURITZ STILLER, seguida por “ANA KARENINA” (1935); “CAMILLE” (1936); “NINOTCHKA” (1939) que la lanza a la fama.
GRETA LOVISA GUSTANFSSON (Greta Garbo – 1905-1990) “La Divina” “La Esfinge” la más glamorosa estrella que Hollywood haya tenido. Así fue considerada y, quedado en el tiempo. Casi leyenda, casi mito, casi irreal. Perfecta en gestos, en depurada actuación, de voz grave y, especial atracción, sin ser bella, su sitio no ha podido ser ocupado. Tras inolvidables películas, la envuelve un halo de misterio al alejarse del cine voluntariamente, para convertirse en una constante viajera, semi-disfrazada, con gafas oscuras y extraños sombreros; cuando era asaltada por los fotógrafos, sólo pedía que “la dejaran sola.”
Esa conducta no cambió hasta su muerte, en New York. Fallece en 1990. a los 85 años.
Nacida en Suecia, nacionalizada americana, viajaba con frecuencia a su tierra. Desde su extraño retiro, muy poco se supo de su vida. Alguna vez fue fotografiado su apartamento para una revista de decoración, como ejemplo de buen gusto, diseñado por ella.
Símbolo de perfección en el cine, será ya, GRETA GARBO.
Poseía valiosísimas pinturas. Entre ellas, varios RENOIR, como el que se observa sobre la chimenea “LEONTINE ET COCO” – (1940) muestra a Claude, hijo de Rendir, del cual comenzó a coleccionar en 1940.














