Casi tan milenaria como Egipto, cuando era como una confederación de estados independientes, floreció una filosofía cuyo iniciador formó parte de la más popular trilogía que conformó el pensamiento chino a través de los tiempos. Junto a CONFUCIO que aparece después y, BUDA, procedente de la India, encontramos al dulce leve y sabio LAO-TSE (traducido: “el viejo filósofo) cuyo verdadero nombre fue el LI-ERH, el cual nace en el 604 antes de CRISTO.
Las leyendas, como frutos de la imaginación, suelen ser peregrinas y, en este caso, sobre el padre del TAOISMO (que significa “el camino) se contó que la sabiduría le llegó durante los 81 años en que permaneció en el vientre materno, razón por la cual tenía canas al nacer, en la provincia de Hona. Plácido valle, abundante en cosechas, plantaciones de bambúes y flores. Ambito ideal para otros estudios que le valieron ser llamado por el Emperador para atender su biblioteca personal, siendo allí, tras largas reflexiones, donde perfeccionó su visión de la vida y los hombres. Surge así la filosofía del AMOR por encima de todo, la cual sigue contando que, cansado de la Corte, la abandona, no sin antes, complacer a quienes le pidieron que dejara sus enseñanzas escritas; libro que tituló “EL CAMINO DE LA RAZON Y LA VIRTUD” (TAO-TE-KING). Concluido el mismo, monta sobre un búfalo blanco y desaparece para siempre.
A tal distancia, debemos conformarnos con los escasos pormenores de su vida, entresacando lo que creamos verdadero. La filosofía del AMOR de LAO-TSE, se considera muy parecida a la de CRISTO. Promulga que la senda hacia la paz debe iniciarse a través de una vida sencilla, con dulzura y piedad hacia todos. En el mencionado libro, podemos leer:
-- Yo devuelvo bien por bien y, bien por mal.
Correspondo a la confianza con la confianza y, sospecha, con la confianza. Porque la virtud merece que confíe en ella, al pagar el mal con el bien. Tal es la Regla del CAMINO.
-- Como un pez fuera del agua, una nación está en peligro a causa de su fuerza armada.
Cuando el CAMINO florece los caballos pastan en los padros pero cuando el CAMINO ha dejado el mundo, vagan por las soledades.
-- La Dulzura es, en todos los tiempos, victoriosa en el ataque y segura en sus defensas por eso, cuando el cielo protege a un hombre lo rodea de dulzura.
LAO-TSE, creía en la simplicidad, volviendo a ser el hombre como cuando niño: espontáneo, sin egoísmos.
-- El gobernante ausente de egoísmos personales, deja que el pueblo se desarrolle y encuentre su CAMINO














