Miami, FL – Miles de personas formaron un río de color blanco que marchó por las calles de Los Angeles y Nueva York, uniéndose a otros manifestantes en el mundo que están denunciando la represión contra los disidentes en Cuba y se solidarizan con las esposas y madres que los defienden.
Antes de que la marcha se iniciara en Echo Park, en el noroeste de Los Angeles, una multitud de unas 5,000 personas escuchó los discursos del actor cubanoamericano Andy García, el comediante George López y el bloguero Pérez Hilton.
"Hay que mirar a la situación de los derechos humanos en Cuba'', dijo García ante los manifestantes.
"Es algo que se ha ignorado durante 50 años. Los hermanos Castro han estado en control de la información, pero con la tecnología, los blogs y los tweets han perdido el control y la gente está ahora en las calles'', agregó García, quien nació en Cuba y se crió en Miami-Dade.
La manifestación en Los Angeles fue una de las varias planeadas durante el fin de semana pasado, desde Nueva York hasta Madrid. Decenas de miles de personas caminaron por la Calle Ocho en Miami, encabezadas por el ícono musical cubanoamericano Gloria Estefan y su esposo Emilio y apoyada por muchos reconocidos artistas y cantantes más.
Todas las manifestaciones buscan mostrar solidaridad con Las Damas de Blanco, quienes desde 2003 han protestado en silencio en Cuba el arresto de 75 disidentes, y quienes fueron violentamente enfrentadas a principios de marzo por fuerzas de seguridad del represivo gobierno comunista.
Ese incidente se agregó a la protesta popular después de la muerte en febrero del disidente Orlando Zapata Tamayo, luego de una huelga de hambre.
En Nueva York, cientos de manifestantes silenciosos, vestidos de blanco, marcharon por el Parque Central. La manifestación, por la Quinta Avenida, comenzó con un puñado de personas, pero cientos se les unieron a lo largo del recorrido. Algunos llevaban hojas de palma, otros rosas blancas.
"Es importante que se mantenga la emoción'', dijo Carmen Peláez, de Nueva York, una dramaturga y actriz cubano estadounidense.
Los organizadores de las marchas dijeron que su meta era simple: mostrar que los abusos a los derechos humanos en Cuba son un asunto de interés mundial.
"Esto no es sobre política. Es una causa muy humana'', comentó Sean McKean, cuya madre es cubana y quien ayudó a organizar la marcha de Nueva York.
"Estamos aquí para unirnos como seres humanos a quienes les importan otros seres humanos'', agregó.
Una red nacional de jóvenes cubano estadounidenses, llamada Raíces de Esperanza, organizó la marcha en Nueva York, que comenzó frente al Museo Metropolitano de Arte, en la Quinta Avenida.
En todas las marchas se ha contado con el apoyo incondicional de personas de otros países hermanos hispanoamericanos, quienes con su presencia han dado más fuerza a la justa causa de las Damas de Blanco.















